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Capítulo 558

Alfonso el Sabio, Antología, ed. Margarita Peña, Porrúa, 1973, pp. 62-63 (El texto original ha sido modernizado para facilitar su lectura).

Cap. 558

DEL LOOR DE ESPAÑA Y COMO ES COMPLIDA DE TODOS BIENES

Pues que el rey Rodrigo et los cristianos fueron vencidos et muer­tos, la muy noble gente de los godos que muchas batallas ganó, et abajó muchos reinos, fue entonces derrotada et abajada, et las sus preciadas señas abatidas.

Los godos que conquistaron Sicilia, Ponto, Asia, Grecia, Macedonia, IIírico, et las robaron et las desgasta­ron, e aun las sus mugieres de ellos, que vencieron et metieron bajo el su señorío toda tierra de oriente, e capturaron en batalla a aquel gran Ciro rey de Babilonia, de Siria, de Media et de Hircania, y le mataron en un odre lleno de sangre; aquella gente a la que los de Roma, que eran señores de toda la tierra se arrodillaron, conociéndoseles por vencidos, e la de quien el emperador Valente fue quemado en un fuego, e a la que aquel gran Atila rey de los Hunos conoció señorío en la batalla de los campos catalanes, e a quien los alanos huyendo dejaron tierra de Hungría, e a quien desampararon los vándalos las Galias huyendo; la gente que con sus batallas espantó todo el mundo así como el gran trueno espanta los hombres; aquella gente de los godos tan briosa et tan preciada entonces, la aterró en una batalla el poder de Mahoma. el Revelado que se alzó aun tanto como el otro día.

Todos deben por esto aprender que non se deba ninguno preciar; ni el rico en riqueza, ni el poderoso en su poderío, ni el fuerte en su fortaleza, ni el sabio en su saber, ni ell alto en su alteza, ni en su bien; mas quien se quisiere pre­ciar, préciese en servir a Dios, que él hiere et pone medicina, él llaga et el sana, ca toda la tierra suya es; e todos pueblos et todas las yentes, los reinos, los lenguajes, todos se mudan et se cambian, mas Dios criador de todo siempre dura et está en un estado.

E cada una tierra de las del mun­do et a cada provincia honró Dios en señas guisas, et dio su don; mas entre todas las tierras que él honró más, España la de occidente fue; que a esta abastó él de todas aquellas cosas que hombre suele codiciar. Que desde que los godos anduvieron por las tierras de la una parte et de la otra probándolas por guerras et por batallas et conquistando muchos lugares en las provincias de Asia et de Europa, así como decíamos, probando muchas moradas en cada lugar et catando bien et escogiendo entre todas las tierras el más provechoso lugar, hallaron que España era el mejor de todos, et la apreciaron más que a ninguno de los otros, ca entre todas las tierras del mundo España ha un extremo de abun­dancia et de bondad más que otra tierra ninguna.

Además es cerrada toda en derredor: de un cabo de los montes Pirineos que llegan hasta la mar, de a otra parte del mar Océano, de la otra del mar Tirreno. Además es en esta España la Galia Gótica que es la provincia de Narbona donde están las cibdades Rodas, Albia y Beders, que en el tiempo de los godos pertenecían a esta misma provincia. Otros en África había una provincia señora de diez cibdades que fue llamada Tingitana, que era bajo el señorío de los godos así como todas estas otras.

Pues esta España que decimos tal es como el paraíso de Dios, ca se rie­ga con cinco ríos caudales que son Ebro, Duero, Tajo, Guadalquivir, Guadiana; e cada uno de ellos tiene­ entre sí y el otro grandes montañas et tierras; e los valles e los llanos son grandes et anchos, et por la bondad de la tierra et el humor de los ríos llevan muchos frutos et son ahondados. España la mayor parte de ella se riega de arroyos et de fuentes, et nunca le menguan pozos cada lugar donde los ha menester.

España es ahondada de cereales, de­leitosa de frutas, viciosa de pesca­dos, sabrosa de leche et de todas las cosas que se hacen de ella; llena de venados et de caza, cubierta de ga­nados, lozana de caballos, provecho­sa de mulos, segura et bastida de castillos, alegre por buenos vinos, holgada de abundancia de pan; rica de metales, de plomo, de esta­ño, de argent vivo, de fierro, de alambre, de plata, de oro, de piedras preciosas, de toda manera de piedra mármol, de sales de mar et de salinas de tierra et de sal en peñas, et de otros mineros muchos: azul, almagra, greda, alumbre et otros muchos de cuantos se hallan en otras tierras; briosa de sirgo et de cuanto se hace de él, dulce de miel et de azúcar, alumbrada de cera, cumplida de olio, alegre de azafrán.

España sobre todas es ingeniosa, atrevida et muy esforzada en lid, ligera en afán, leal al señor, afincada en estudio, palaciana en palabra, complida de todo bien; no hay tie­rra en el mundo que la asemeje en abundancia, ni se iguale ninguna a ella en fortaleza y pocas hay en el mundo tan grandes como ella. Es­paña sobre todas es adelantada en grandeza et más que todas preciadas por lealtad. ¡Ay España! non ha lengua ni ingenio que pueda contar tu bien.

Sin los ríos caudales que decíamos arriba, muchos otros hay que en su cabo entran en la mar sin perder el nombre, que son también ríos caudales, así como es Miño, que nace et corre por Galicia et entra en la mar; e de este río lleva nombre aquella provincia Miño, o muchos otros ríos que ha en Galicia y en Asturias et en Portugal et en el Andalucía y en Aragón et en Cataluña y en las otras partidas de España que entran en su cabo en la mar. también Valcarce y Segura que nacen en esa misma sierra de Segura, que es en la provincia de Toledo, et entran en el mar Tirreno, y el Mon­dego en Portugal [y otros] que no son nom­brados aquí.

Pues este reino tan noble, tan rico, tan poderoso, tan honrado, fue derramado et destruido en una lucha por desavenencia de los de la tierra que tornaron sus espadas en sí mismos unos contra otros, así como si les menguasen enemigos; y perdieron allí todos, ca todas las ciudades de España fueron presas de los moros et vencidas y destruidas de mano de sus enemigos.